Dios habló estas palabras a exiliados en Babilonia — personas que se sentían olvidadas y no tenían un camino claro a casa. Sin embargo, les aseguró que Sus pensamientos hacia ellos eran planes para un futuro lleno de esperanza. Esta promesa no fue dada a personas en la cima, sino en el valle. Dondequiera que estés hoy, los pensamientos de Dios hacia ti no son de daño sino de plenitud, y Sus planes no han sido cancelados.
Señor, confío en Tus planes para mi futuro hoy — que la esperanza surja en mí porque Tú conoces el camino cuando yo no puedo verlo.
Por
Scripture Lives