El libro de Ester es inusual en la Biblia: Dios nunca se menciona por nombre en él. Ni una sola vez. Sin embargo Sus huellas están en cada página — en el momento oportuno, en las reversiones, en la manera en que el peligro siempre está un paso adelante de la destrucción. Es un libro sobre una joven mujer que descubre que su posición no fue un accidente, y que la comodidad nunca fue el punto.
La Huérfana Que Se Convirtió en Reina
Ester (nombre hebreo: Hadasa) fue criada por su primo mayor Mardoqueo después de que sus padres murieran. Era judía — parte de una comunidad minoritaria en el Imperio Persa. Cuando el rey Asuero (Jerjes) realizó su famosa búsqueda de una nueva reina, Ester fue llevada al palacio, y a través de una combinación de belleza, carácter y el favor de todos los que la conocían, se convirtió en reina del imperio más poderoso del mundo.
Observa lo que el texto no dice: no dice que ella buscó esta posición. No hizo campaña por ella. Las puertas se abrieron alrededor de ella. Esto no es porque Ester fuera pasiva — la historia pronto mostrará que no lo es en absoluto. Es porque Dios estaba colocando una pieza en el tablero para un movimiento que aún no había sido revelado.
La Crisis
Amán, el principal oficial del rey, concibió un plan para exterminar a cada persona judía en el imperio — todo porque Mardoqueo, el primo de Ester, se negó a inclinarse ante él (Ester 3:5-6). El decreto fue firmado, sellado y enviado. La comunidad judía lloró con cilicio y ceniza. Y Mardoqueo fue a Ester con la terrible noticia — y un desafío que ella no podía ignorar.
El Momento de la Elección
Acercarse al rey sin ser convocada era punible con la muerte — incluso para la reina. Ester envió un mensaje a Mardoqueo explicando el riesgo. Su respuesta es uno de los discursos más penetrantes de toda la Biblia: "No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?" (Ester 4:13-14).
Mardoqueo se niega a dejarla creer que la comodidad es seguridad, y se niega a dejarla creer que es indispensable. Dios salvará a Su pueblo. La pregunta es si Ester será parte de la historia — o si Él escribirá a su alrededor.
El Valor de "Si Perezco, que Perezca"
La respuesta de Ester es uno de los grandes momentos de determinación en toda la Escritura: "Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca" (Ester 4:16). No minimiza el riesgo. No pretende no tener miedo. Simplemente decide que su llamado vale más que su comodidad.
La Pregunta Para Nosotros
La pregunta de Mardoqueo resuena a través de cada generación: ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino? Todo creyente es Ester. Hemos sido colocados — en nuestra familia, nuestro lugar de trabajo, nuestro vecindario, nuestro momento en la historia — no por accidente, sino por un Dios que está obrando una historia más grande que nuestra comodidad individual. La pregunta no es si tenemos influencia. La pregunta es si la usaremos. La comodidad no es la meta. La presencia con propósito lo es.
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Scripture Lives