Reflexión
En un mundo que celebra el activismo, el mandato de Dios de "estar quietos" es casi contracultural. Pero la quietud no es vacío — es la postura de un alma que ha dejado de esforzarse por controlar lo que solo Dios puede manejar. Cuando silenciamos nuestro propio ruido, creamos espacio para conocerle más profundamente, y ese conocimiento es en sí mismo fuente de paz inquebrantable.
🙏Oración
Señor, acalla el ruido dentro de mí hoy para que pueda conocerte más plenamente y confiar en Ti más completamente.
Por
Scripture Lives