Jeremías escribió estas palabras en las ruinas humeantes de Jerusalén — uno de los momentos más oscuros de la historia. Sin embargo, en medio de su lamento se volvió a la alabanza, anclándose en una verdad que las circunstancias no podían borrar: las misericordias de Dios se renuevan cada mañana. Cada nuevo día es una página fresca en la que Dios escribe Su fidelidad sobre nuestras fallas.
Gracias, Señor, porque Tus misericordias son nuevas esta mañana — que Tu fidelidad sea el fundamento sobre el que me apoyo hoy.
Por
Scripture Lives